Conoce cuál es el proceso para obtener una indemnización en caso de un accidente de tráfico

Es parte del día a día salir a las calles para trasladarse de un lugar a otro, sea al trabajo, a la universidad, o simplemente a la casa de un familiar o amigo. Hay algunos que lo hacen conduciendo, otros utilizan el transporte público o una bicicleta y hay quienes prefieren ir andando. El problema es que todas esas maneras tienen algo en común: los accidentes.

Porque no solamente basta ir con precaución y atento a las condiciones del tráfico, sino que además depende de que los otros usuarios sean prudentes, respetuosos y cautos a la hora de transitar por las calles de la ciudad. Es casi imposible que todas las personas cumplan con aquella mínima diligencia, por lo que los accidentes ocurren y con mucho mayor frecuencia de lo que uno cree.

Por ello, consideramos muy importante saber cuáles son los pasos a seguir para efectos de solicitar una indemnización en caso de haber sido víctima de un accidente de tráfico.

A continuación, te entregamos una guía práctica donde se detalla cómo es el proceso para exigir una indemnización en caso de haber sufrido algún daño o perjuicio producto del accidente.

1. Consideraciones previas

Es de vital importancia tener en cuenta algunos aspectos previos antes de entrar de lleno en el proceso para reclamar una indemnización.

Un evento de estas características puede implicar el inicio o desarrollo de un procedimiento judicial, pues estamos frente a una circunstancia de aplicación legal. Por ello, recomendamos encarecidamente buscar ayuda profesional de un abogado quien peleará contra la aseguradora, te acompañará durante cada una de las etapas del proceso y te explicará en qué consisten. De lo contrario, al no ser un procedimiento sencillo, se someterá a situaciones de incertidumbre y de poca claridad, arriesgando la posibilidad de lograr un resultado favorable.

Luego, una indemnización o compensación económica procederá únicamente en caso de que la víctima no haya tenido culpa exclusiva o directa en la comisión del accidente. Por ejemplo, si una persona cruza una calle por un lugar no establecido para el cruce de peatones y un coche lo atropella, probablemente no obtendrá ninguna indemnización por haber tenido un grado de culpa en procedencia del accidente.

Asimismo, una indemnización será reclamable solo en el caso de que la víctima haya efectivamente sufrido un daño o un perjuicio. Es decir, que la víctima tendrá que acreditar que ha padecido un daño material o emocional, como por ejemplo el coche destruido, una pierna fracturada o un trauma sicológico.

2. ¿Qué es una indemnización?

Una indemnización o compensación económica es una cantidad de dinero que recibe la víctima equivalente al daño o perjuicio sufrido por causa del accidente. En términos generales, la indemnización busca compensar el menoscabo material o emocional que la persona sufre mediante un monto de dinero equivalente o equilibrado a lo sufrido. Es decir, en ningún caso la indemnización debe entenderse como una fuente de riqueza, sino como una herramienta que busca remediar el daño sufrido por el accidente.

Para ello, será necesario acreditar el monto del daño, lo que significa que la víctima deberá guardar todos los documentos y pruebas que sean necesarios para la determinación del monto indemnizable, tales como recibos, certificados médicos, comprobantes bancarios, entre otros.

3. ¿Qué daños y perjuicios son reparables?

Los materiales. Estos consisten en todo aquello que sea de carácter físico distinto a la integridad de la persona víctima. En esta categoría podemos incluir todo lo que es la reparación del medio de transporte, la sustitución de los mismos en caso de que el coste de la reparación sea mayor a la sustitución por otro nuevo. Asimismo, se incluyen todos los accesorios dañados que dependen del bien principal como el casco de la moto o el equipaje de un coche siniestrado.

Los personales. Este tipo de daño consta principalmente de las lesiones físicas que sufre la víctima cuya valoración dependerá de distintos factores. Básicamente se atiende al tiempo que dure la incapacidad generada por el accidente. Asimismo, no solamente es reparable la lesión propiamente tal y el tiempo que dura la incapacidad, sino también todos los gastos que supone el tratamiento o cura de la lesión. Tal es el ejemplo de la persona que del accidente resulta con un hueso de la pierna fracturado, quien estará de baja de 2 a 3 semanas y que deberá desembolsar todo lo relativo a la hospitalización, intervención quirúrgica, recuperación y tratamiento.

Incluso, se pueden agregar al monto de indemnización las secuelas que deriven del accidente, como la imposibilidad de desplazarse normalmente producto de algún daño vertebral irreparable.

En conformidad con lo anterior, es capital indicar que los daños y perjuicios no solamente se manifiestan de manera física o tangible, sino que además, como consecuencia de un accidente, éstos pueden repercutir en la producción económica o capacidad de generación de ingresos de la víctima. Es decir, si la víctima no pudo generar ingresos o no los produjo de la manera en que los habría producido sin mediar el accidente, los puede añadir al importe de indemnización. Esto es lo que se conoce como lucro cesante.

Finalmente, pero no menos importante, consideramos que es de vital importancia tener en cuenta las repercusiones sicológicas que pueden derivar de un accidente. En muchas ocasiones las personas pueden sufrir trastornos o alteraciones emocionales, padeciendo consecuencias negativas en el ámbito mental, como traumas, afecciones o miedos. Por ello, a través de las acreditaciones y certificaciones profesionales correspondientes, es que este tipo de perjuicios son susceptibles de añadirse al importe exigido por concepto de indemnización.

Habida cuenta lo anterior, teniendo un panorama más claro de lo que se debe afrontar al momento de verse involucrado en una situación de tal naturaleza, pasamos a revisar los pasos e instrucciones que deben cumplirse para efectos de obtener una compensación justa que remedie los daños y perjuicios sufridos por un accidente.

4. El proceso

Como primera regla principal al momento de involucrarse en un accidente es mantener siempre la calma, actuar desesperada y frenéticamente solo empeorará las cosas y obstaculizará la reunión de pruebas y desarrollo del procedimiento.

Una vez identificado al usuario que provocó el accidente se debe anotar sus datos personales, identificación, contacto y dirección. Asimismo, se debe apuntar los datos de identificación del coche, especialmente la placa, marca, modelo, color y permiso de circulación.

Durante esta primera interacción entre la víctima y el victimario, es muy importante contar con medios de prueba que resultan fundamentales para la discusión del importe de indemnización.

Uno de aquellos medios de prueba corresponde a un parte amistoso. Esto es un documento que se firma de común acuerdo entre los involucrados de un accidente de tráfico, donde se detallan todos los datos relativos al siniestro, la versión de los hechos, los daños y la determinación de la culpa. Este parte amistoso tiene un formato predeterminado y se encuentra en internet. Posteriormente se debe presentar en la aseguradora para efectos de determinar la indemnización pendiente.

El parte amistoso tiene ciertas ventajas pues permitirá reducir la confrontación entre los protagonistas en cuanto a la determinación de culpa, daños y el importe de indemnización. A su vez, agiliza el proceso y permite aclarar lo sucedido a la aseguradora.

Como no todas las personas tienen la disposición de cooperar o de llegar a un acuerdo, se nos obliga a hacer referencia al segundo medio de prueba que nos ayudará a obtener una resolución favorable, el atestado policial. Este documento es un instrumento policial donde se recogen las principales consideraciones y circunstancias que envuelven un delito o un hecho que puede suponer una infracción de ley, como sería el caso de un accidente de tráfico. Solo puede ser emitido por la autoridad correspondiente y, básicamente, es lo mismo que el parte amistoso pero bajo la autenticidad o sello de la autoridad policial correspondiente.

Independientemente de si el usuario negligente tiene la intención de cooperar y llegar a un acuerdo, es tremendamente importante, de todas formas, llamar a la policía para que acudan al lugar del hecho y puedan brindarte ayuda al respecto. Además, entre más pruebas se logren reunir al respecto, menos dudas habrá sobre la concurrencia de la culpa y eventual indemnización.

Otro medio de prueba que se recomienda obtener al momento del accidente corresponde a la declaración de los testigos. En la mayoría de los casos, los accidentes de tráfico son presenciados por personas quienes se encontraban circulando por la calle en ese mismo instante, por lo que su versión de los hechos puede ayudar a esclarecer las circunstancias del caso e, incluso, a determinar la procedencia de la culpa.

En general, es la misma policía quien recurre a los testigos para preguntar lo sucedido y agregar su declaración e identificación al atestado. No obstante, pueden pasar varios minutos entre el accidente y el arribo de la policía, por lo que os recomendamos identificar al testigo y solicitarle que se quede para explicar los hechos a la policía o, que, al menos, entregue sus datos de contacto para que posteriormente sea compelido a declarar.

Junto con el registro de los datos correspondientes, se debe reunir todos los documentos relativos al accidente y a la determinación de la culpa. Para ello, como primera diligencia, se debe dejar registro audiovisual de la escena. Tome fotografías o vídeos del siniestro, de los coches, motos o cualesquiera medios de transporte involucrados y en caso de ser posible, de las lesiones sufridas. Os recomendamos que las fotografías sean lo mas nítidas posibles, que revelen la mayor cantidad de detalles de los daños y que engloben el mayor contexto o circunstancias que concurren al siniestro.

5. Acreditación de los daños y perjuicios

Una vez que se hayan reunido, dentro de lo posible, aquellos medios probatorios, se procederá a comprobar cuales fueron los daños y perjuicios sufridos y su valoración económica.

En caso que la víctima haya sufrido alguna lesión, únicamente será útil para comprobar su procedencia y estimación objetiva un certificado o documento emitido por un médico. Para ello, se debe dirigir a un centro de salud dentro del menor tiempo posible, ojalá justo después de haber sufrido el accidente. Si no es posible acudir inmediatamente, deberá acudir dentro de las primeras 72 horas posteriores al siniestro.

Esta etapa es muy importante que cada uno de los gastos médicos, incluyendo la urgencia, consultas, tratamientos, operaciones, equipamiento o accesorios, sea debidamente documentada y detallada, tanto el certificado médico como los recibos, cobros, boletas y todo aquellos que sea tendiente a valorizar objetivamente los costes que deriven directamente del accidente.

A su vez, si el daño no corresponde a una lesión, sino que se traduce en la destrucción material de un bien como el coche, moto o bicicleta, se recomienda llevar el bien siniestrado a un perito que realice una avaluación dineraria del daño.

Recordad que la aseguradora del victimario, que es la destinataria de la reclamación de la indemnización, siempre querrá tratar de pagar lo menos posible, por lo que buscará cualquier excusa para reducir el importe de compensación. Entonces, la única manera que el afectado tiene de poder optar a recibir una indemnización justa es acompañando todos los documentos que acrediten fehacientemente el daño y perjuicio sufrido.

6. Pida ayuda

Hacemos hincapié en que esto es un proceso donde la aseguradora buscará hacértelo lo más difícil posible, sea buscando la eximición de responsabilidad, sea tratando de reducir al máximo posible el monto indemnizatorio.

Por ello, la asesoría legal es la herramienta que ayudará a obtener del siniestro el mejor resultado posible, pues las negociaciones y conversaciones se basarán en presupuestos jurídicos. Asimismo, no podemos descartar la tramitación de un juicio, por lo que será necesario ser representado por abogados quienes lleven la defensa de la causa y lucharán hasta hacer justicia.

Si eres víctima de un accidente y has sufrido algún tipo de daño, te invitamos a que nos contactes, que nos cuentes lo sucedido y así podremos ayudarte a obtener una compensación económica que haga justicia por todo lo que tuviste que pasar.